Capítulos 15 y 16 de Cien años de soledad
Resumen y opinión de los capítulos 15 y 16 de “Cien años de soledad”.
Resumen capítulo 15:
Fernanda emprende un viaje junto a su hija Meme, quien esta muda y desconectada del mundo tras el incidente del disparo. Llegan al convento donde Fernanda estudio, y deja allí a Meme, para ocultar su vergüenza. Al volver a Macondo, le cuentan sobre la situación tensa y la participación de José Arcadio Segundo en las huelgas de los obreros. Aunque esta huelga dio resultados positivos, José Arcadio Segundo es catalogado como un rebelde e intentan matarlo, pero el escapa y desaparece. Por otro lado, Fernanda recibe al hijo de Meme, llamado Aureliano, y decide criarlo en secreto. Pasado un año, José Arcadio aparece incitando nuevas huelgas y denunciando la precariedad en la que viven los obreros. Los abogados de la compañía manipularon la situación y evitaron las denuncias, entonces la una gran huelga estaña. Un día, llega el ejército a Macondo para reestablecer el orden público, pero finalmente disparan a todos los obreros que se encontraban reunidos en la estación. José Arcadio Segundo sobrevive y despierta en un vagón lleno de muertos. Escapa, llega a Macondo y se da cuenta que nadie sabe lo ocurrió, pues la masacre había sido silenciada. Finalmente, José Arcadio Segundo se aísla en la antigua habitación de Melquiades.
Resumen capítulo 16:
La lluvia, que comenzó después de la masacre, duró más de cuatro años. Durante ese tiempo, Aureliano Segundo se quedó en la casa de los Buendía, allí conoció a su nieto y tuvo una relación más cercana con este y su hija menor; también se ocupó del mantenimiento de la casa. Tiempo después, Aureliano Segundo decidió ir a visitar a su concubina y encontró que los animales se habían muerto y Petra había envejecido. De vuelta a la casa de los Buendía, la comida empezó a escasear, y luego de mucha queja de Fernanda, Aureliano Segundo se encarga para que no vuelva a faltar el alimento. Los únicos felices son Aureliano, el nieto, y Amaranta Úrsula, quienes torturan animales y juegan con la mente de su abuela. Entonces, Aureliano Segundo se acordó del santo que en su interior tenía oro y trató de sacarle información a Úrsula, pero ella jamás dio una pista. Él se obsesionó con la búsqueda de aquella fortuna y causó destrozos en el hogar. Pasado un tiempo, la lluvia termino y Macondo estaba destruido. La compañía bananera se había ido y los únicos imperturbables fueron los turcos y Petra, quien estaba preparando una nueva rifa.
Opinión
En estos dos capítulos se pudo observar cómo Macondo paso de ser una ciudad prospera y moderna a una desahuciada tras los acontecimientos políticos y la catástrofe climática. Me parece muy importante resaltar dos acontecimientos del capítulo quince que están muy ligados a la historia latinoamericana. Por un lado, las condiciones carentes en las que vivían los obreros de la compañía bananera reflejan una realidad que se vivió, por ejemplo, en las oficinas salitreras en países como Chile o aquí en Bolivia con las minas de estaño. Aún hoy en día, distintas empresas que llegan a países latinoamericanos explotan los recursos naturales, destruyen el lugar y, muchas veces, no les dan las condiciones dignas a los obreros. Por otro lado, el incidente donde se borró en totalidad la masacre de Macondo también es algo que se vivió durante las dictaduras de nuestra región. Las masacres, tanto en el texto como en la realidad, se olvidan, son negadas o ignoradas por algunas partes de la sociedad. A mi parece, y en el contexto de esta narración donde los personajes tienen un destino cíclico, nos invita a reflexionar sobre como el olvido nos impide cambiar y terminamos repitiendo patrones a nivel personal y también como comunidad.
Correcciones: Usar las tildes de manera adecuada y correcta. Realizar oraciones más cortas y simples. Corregir el mal uso de los tiempos verbales. Sintetizar en los párrafos de resumen solo la información relevante.
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